12 mayo 2007

 

Libertad e Igualdad

A LEVIATAN

Te grito ¡libertad! y no me callo.
Repudio tu igualdad uniformada.
No busco compasión en tu mirada,
ni temo cometer mi propio fallo.

Tu esclavo no seré, ni tu vasallo.
Te escupo, Leviatán, y a tu camada.
Intentas convertir mi vida en nada
calzándome un ronzal como al caballo.

Si unimos la pasión a las razones,
la furia y malestar a las ideas,
la sólida virtud a nuestro acervo

podremos derribar con mil canciones
tu hipócrita redil aunque no creas
que somos tu señor y no tu siervo.




En toda sociedad avanzada existen dos grandes ideales que son, al mismo tiempo, necesarios, complementarios y competitivos. Estos dos ideales son Libertad e Igualdad. (Inciso: La tríada francesa añadía "Fraternidad" que no es más que una reformulación de la virtud de la "Caridad" cristiana despojándole de su caracter religioso)

Como he dicho más arriba Libertad e Igualdad son:

1. Necesarios

Una sociedad democrática no se puede mantener si no existen individuos libres e iguales. En las democracias modernas el voto se decide libremente y tiene el mismo peso para todas las personas con edad legal de votar. Todas las personas deben ser iguales ante la ley y deben tener la libertad de perseguir su propia felicidad mientras que no dañen a terceros.

2. Complementarios

La libertad no es lo mismo que la igualdad. Se puede ser libre sin ser igual (yo puedo no votar igual que tú, pero ambos tenemos libertad de voto). Se puede ser igual sin ser libre (como en los regímenes comunistas)

3. Competitivas

Normalmente, y esto es lo más curioso, un aumento de libertad entraña disminución de la igualdad y un aumento de igualdad entraña una disminución de libertad. Pondré dos ejemplos.

Supongamos dos niños gemelos que toda su corta vida se han educado en su casa con sus padres. Un día van a la escuela y uno decide libremente estudiar con más interés las matemáticas y el otro la literatura. Aquí la libertad de ambos los ha vuelto un poco más distintos. Ya no son tan parecidos como lo eran antes de ejercer su libertad.

Supongamos una ley que impone que la cuota de informáticos de una empresa sea del 50% hombres y 50% mujeres. Los informáticos tanto hombres como mujeres en esta empresa serán más iguales entre sí pero a costa de reducir la libertad de elección de puesto de trabajo de los mismos.

En tanto que Libertad e Igualdad son ambas necesarias y competitivas es necesario que exista algún tipo de equilibrio entre ambas. Una excesiva libertad puede llevar a graves injusticias o a situaciones de marginalidad. Una excesiva igualdad destruye la iniciativa propia, causa pobreza y alienación.

Ahora bien, por causas que intentaré analizar más adelante, el fiel de la balanza tiende SIEMPRE a inclinarse en contra de la libertad y a favor de la igualdad. Existe actualmente en nuestra sociedad un grave déficit de libertad que tiende a agravarse cada vez más.

Muy pocas personas se oponen a la igualdad ¿quién podría? ¿quién no se siente conmovido al ver a las viudas, los huérfanos, los emigrantes, los marginados, los jubilados, los parados? ¿quién no desea que mejoren su vida acercándola un poco a la nuestra? ¿quién está en contra de que la mujer ocupe el puesto que por derecho le corresponde en nuestra sociedad repartiendo de forma equitativa entre hombres y mujeres el trabajo tanto dentro como fuera de casa?

Los medios de comunicación utilizan la mayor parte de su tiempo a mostrarnos las miserias de nuestro mundo, haciéndonos sentir culpables de nuestra propia riqueza, instándonos a que demos parte de nuestro dinero (y por tanto de nuestro trabajo, nuestro tiempo y en última instancia parte de nuestra vida) para mejorar el estado de las personas necesitadas.

Este es un hermoso ideal: que las personas libremente estén dispuestas a entregar parte de su vida para que otras personas mejoren parte de la suya. Desde el punto de vista cristiano se llama caridad (amarás al prójimo como a ti mismo). Desde el punto de vista laico se llama solidaridad o fraternidad.

El problema surge cuando los políticos cogen el relevo y deciden que "libremente" no es lo suficientemente rápido y que hay que hacerlo "coactivamente". Como estamos tan bombardeados por los medios de comunicación de lo mal que está el mundo y que TENEMOS que hacer algo para cambiarlo cuando llega un político recortando nuestra libertad en aras de la igualdad aplaudimos y sonreimos satisfechos.

El poder tiende a acaparar cada vez mayores parcelas de poder. El poder es bulímico por naturaleza y necesita engordar más y más. El principal freno a los poderosos es la libertad individual. Cualquier recorte a la libertad individual (aunque se disfrace de buenas intenciones) sirve para hacer al Poder más poderoso.

Yo estoy a favor tanto de la libertad como de la igualdad. El problema es que el Poder utiliza la "lucha por la igualdad" para recortar sin límites nuestra libertad. En el fondo no es más que una excusa que tiene el Poder para hacer más grande su Poder.

¿Dónde está el término medio? ¿Cómo se puede perseguir la libertad y la igualdad al mismo tiempo? Muy sencillo, a traves de la "fraternidad". Sin embargo hay que recordar que la "fraternidad coactiva" (aquella a la que te obliga el estado a través del pago de impuestos) NO ES VERDADERA fraternidad. La fraternidad debe ser libre y surgir del corazón o de la mente, pero nunca debe surgir de una fuerza externa o de lo contrario carece de significado.

Otro día me gustaría hablar de cómo el Estado nos despoja de la moral y de la responsabilidad individual al ocuparse, en nuestro nombre (y sin nuestro permiso), de la necesaria beneficiencia.

01 noviembre 2006

 

Terrorismo: Negociación (II)

EL MONSTRUO

Al monstruo no le aplacan, regalos ni bombones.
El monstruo se propone que bajes la cabeza,
que dobles las rodillas, que pierdas la entereza.
Tan sólo le alimenta tu sangre a borbotones.

Nosotros pretendemos vencerle con canciones,
con mesas de partidos, indultos o tibieza,
y con equidistancias, respeto y gentileza,
con limpias alianzas de civilizaciones.

El monstruo espera y ríe oculto en su escondrijo,
pues somos sus más fieles amigos y secuaces.
Con gozo se relame; la presa se suicida.

Parece que busquemos su afecto y su cobijo
y no nos damos cuenta, pues somos incapaces,
que, si no combatimos, nos quitará la vida.



Estos días he tenido la desgracia de leer comentarios verdaderamente desafortunados respecto a este delicado tema. Es opinión generalizada entre los que apoyan el llamado "proceso" que aquellos que no lo hacen son una especie de demonios encarnados que se alegrarían mucho si tal proceso fracasara.

Parto de la premisa que, salvo nauseabundas excepciones de sobra conocidas, todo el mundo (tanto los que apoyan tal proceso, como los que no lo hacen) su principal deseo es acabar con el terrorismo. Y no sólo acabar con el terrorismo, sino derrotarlo en todas sus manifestaciones.

Aquellos que apoyan el proceso argumentan lo siguiente.

  1. No se va a pagar ningún precio pólitico por la paz.
  2. Sólo mediante la negociación puede resolver el conflicto; nunca la fuerza ha servido para alcanzar la paz.
  3. Aquellos que se oponen al proceso desean que haya muertos. De esta forma la derecha cree que obtendría un gran rédito político y mediático que previsiblemente le volvería a llevar al poder.

Vamos a ir, punto a punto, revisando estas ideas.

No se va a pagar ningún precio político por la paz.

Ya se está haciendo. Ya se han producido varios pagos. Legalización del PCTV, cambio en el trato que la fiscalía dedica a los etarras, chivatazos de la policía, declaraciones de políticos, periodistas, intelectuales y jueces "de progreso" minimizando las consecuencias del terrorismo callejero, rebaja en la petición de condena de De Juana, reunión con un grupo ilegalizado ante los medios de comunicación, declaraciones de que ciertos sanguinarios terroristas son "hombres de paz", ...

No es que no vaya a haber precio. Es que el precio ya se está pagando.

Sólo mediante la negociación puede resolver el conflicto; nunca la fuerza ha servido para alcanzar la paz.

Aquí hay dos frases encadenadas que conviene analizar por separado.

1. Sólo mediante la negociación puede resolver el conflicto

En realidad no existe un conflicto entre dos potencias, o grupos. Existe una banda terrorista de corte mafioso que quiere atemorizar a toda la sociedad que no piensa como ellos: sean de derechas, de izquierdas, nacionalistas o constitucionalistas. No puede haber un conflicto cuando son unos los que matan y otros los que mueren. Lo que hay es un desafio de un grupo de asesinos.

La negociación sólo es posible cuando existe una voluntad de acuerdo, los grupos negocian de buena fe, y no existen coacciones violentas. Si una de las partes de una presunta negociación pone bombas encima de la mesa, no se puede hablar de "negociación" sino a lo sumo de "chantaje". Hablemos entonces de que es un proceso de chantaje, pero no de acuerdo, ni de paz.

Se puede decir que la ETA lleva tres años sin matar pero eso sería confundir la causa y la consecuencia. No ha dejado de matar porque quiera la paz y por eso busca la negociación. Ha dejado de matar porque estaba acorralada judicialmente y económicamente y por eso busca una salida que rompa su acorralamiento. Es decir la ausencia de muertos durante estos años no es debido a la "buena voluntad" de la ETA, sino al buen trabajo de policías, políticos y jueces.

2. Nunca la fuerza ha servido para alcanzar la paz.

Incorrecto, y la historia nos brinda numerosos ejemplos. Sólo mediante la fuerza se pudo alcanzar la liberación de la esclavitud negra. Sólo mediante la fuerza se venció al nazismo alemán y al fascismo italiano. Sólo mediante la fuerza se acabó con el comunismo (la guerra fría no dejó de ser un impresionanete despliege de fuerza en todos los ámbitos bélicos y mediáticos). Sólo con la fuerza se paró el genocidio que cometían los serbios (una guerra terrible y con muchas víctimas, correcto, como también fue terrible y necesria la guerra contra Alemania)

Aquellos que, con buena voluntad pero con inocencia, creen que la paz sólo se puede ganar con la paz es que desconocen la historia.


Aquellos que se oponen al proceso desean que haya muertos. De esta forma la derecha cree que obtendría un gran rédito político y mediático que previsiblemente le volvería a llevar al poder.

Esta es, sin duda, la más desafortunada de todas las frases. Hay que estar muy equivocado, ser muy ciego, o muy sectáreo, para apoyar esta tésis.

Aquellos que no apoyamos al gobierno en el denominado proceso lo hacemos porque no creemos que este sea el camino para terminar con el terrorismo. Es más, vemos con horror, cómo el terrorismo se está haciendo más fuerte que nunca. El proceso no está sirviendo para derrotarles, sino para nutrirles.


26 agosto 2006

 

El olvido

A CAMBIO DEL OLVIDO

¿Quién mata al sufrimiento?
Hoy sé que no es valiente
el necio, el imprudente.
Negándolo (¿qué siento?)
taché mi sentimiento,
borré lo acontecido.
Por todo lo vivido,
un tiempo de prestado,
compré con mi pasado
a cambio del olvido.

A cambio del olvido,
compré con mi pasado
un tiempo de prestado.
Por todo lo vivido
borré lo acontecido.
Taché mi sentimiento
negando lo que siento.
Qué necio, qué imprudente.
Hoy sé que no es valiente
quien mata al sufrimiento.





El olvido no existe. Pensé que podría olvidarte negándote, negándome. Pero aunque lograra deshacerme de tu mirada y tu risa, de tu nombre y de tu cuerpo siempre habrá un recuerdo tuyo en mí.

Existes oculta entre mis palabras, mis expresiones, mis guiños, mis muecas, mi forma de bailar. No es posible el olvido cuando una parte de tu alma, sin que tú lo sepas, se ha fundido con la mía. Olvidarte es olvidarme, es el vacío, la nada. No existe.

Tú lo sabes, aunque lo ignores.


18 agosto 2006

 

Terrorismo: Sus causas

ARDE PARIS

Hay quien tan sólo les lanza reproches
mas no condena su bárbara acción.
No son graciosos, tampoco fantoches,
ni son borrachos buscando emoción.

Gritan consigas y queman tus coches,
no son franceses en su corazón.
Dejan que el odio calcine las noches
como una extraña y feroz religión.

Que no te engañe si alguno enunciara
con la falaz pretensión de inocencia
que lo que pasa es que falta igualdad.

En su mirada verás con luz clara
la explicación de su amarga violencia:
es una guerra y se llama Yijad.





La prensa, televisión y radio nos repite que una de las causas (posiblemente la principal) del terrorismo es la falta de igualdad. De momento voy a detallar la argumentación que continuamente se nos vende, más adelante daré mi opinión sobre ella.

Según nos dicen, esta gente comete actos terribles y condenables por:

En todos los casos se repiten las siguiente ideas.

Esta cadena argumental, con pocos cambios, es la misma si se habla del terrorismo islamofascista o el terrorismo nacional-socialista que España sufre desde hace tres décadas. Considero que esta argumentación no se sostiene e intentaré explicar el por qué. A continuación comentaré lo que creo que son los raices principales del terrorismo.

Falta integración. Por culpa de las sociedades en la que viven no están debidamente integrados y por eso aterrorizan y matan civiles o destruyen la propiedad privada. Es decir, no viven iguales a nosotros.

En los últimos atentados de Londres y en los de Madrid los terroristas eran residentes en las ciudades donde atentaron, muchos tenían negocios propios o ejercían una profesión liberal. Varios de ellos disfrutaban de una buena educación, pagada por el Estado, y vivían perfectamenet integrados en su entorno.

Las principales cabezas pensantes del terrorismo no son pobres desgraciados golpeados por la miseria y el hambre. Son ricos hombres de negocios que nadan en la abundancia y poseen numerosas cuentas bancarias. Los que dirigen los principales movimientos terroristas no son muertos de hambre, sino que disfrutan de un abultado caudal de dinero.

Si la pobreza, el hambre, la miseria, la no-integración y la desigualdad fueran causa del terrorismo ¿por qué no hay terroristas ecuatorianos, dominicanos, rumanos o chinos? ¿Por qué los españoles que tuvieron que emigrar no realizaron ataques terroristas? ¿Por qué durante la crisis argentina no hubo gente que se voló a sí misma arrasando a la sociedad civil?

La miseria puede causar mucho mal. La gente, cuando se ve acorralada puede robar e incluso matar por un trozo de pan. Pero no cometen actos terroristas. Además ya hemos visto que quienes controlan los hilos del terrorismo nunca tienen problemas para encontrar un trozo de pan.

La pobreza no puede ser la causa pero sí la excusa.

Falta compresión. Se sienten perseguidos y la incompresión se empuja a comenter esos actos. Es decir, no se sienten que les consideremos iguales.

Aquí se puede responder de forma similar al caso anterior. ¿Por qué los españoles no cometieron actos terroristas en alemania durante la emigración? ¿Por qué los chinos, o los judíos, o los hindúes, o los sudamericanos no lo hacen ahora? ¿Por qué los cristianos que viven en países árables no estallan en mil pezados volando un restaurante con todos los comensales dentro?

La falta de compresión puede generar frustración. En algunos casos esa frustración puede llegar a expresarse de forma violenta (locos hay en todas partes) pero si la frustración fuese una causa de terrorismo estaríamos contínuamente viviendo entre explosiones, incendios y masacres. Y no es así.

La incompresión puede ser una excusa, pero no una causa.

Reacción contra la política de occidente. Por culpa de que occidente apoye regímenes corruptos como la familia Saud, o a democracias como Israel, matan a civiles y aterrorizan como respuesta a la política occidental. Es decir, buscan igualar su sufrimiento al nuestro

Eso de "igualar el sufrimiento" es un recurso dialéctico muy utilizado por los propios terroristas. Tanto la ETA como el islamofascismo lo usan a menudo en sus discursos. Sólamente este detalle ya debería hacernos dudar del argumento.

Lo primero que habría que responder es que Occidente no es un bloque monolítico. Las medidas de un gobierno no se parecen en nada a las del gobierno del pais vecino, incluso dentro de un pais unas personas pueden apoyar esas medidas y otras personas atacarlas. El terrorista no busca acabar con quien toma las decisiones políticas, sino que busca aterrorizar al pueblo para que este presione a sus gobernantes. El terrorista al matar a ciegas está matando al mismo tiempo a gente que podría apoyar sus tesis sociopoliticas junto a otras personas que no lo hacen.

Además este argumento suele desmontarse con mucha facilidad. Por ejemplo se nos dijo que los atentados del 11-M vinieron como reacción a la participación española en Irak cuando:

  1. Está documentado que se gestaron mucho antes de lo de Irak
  2. España no participó en la batalla. No hubo lucha de soldados españoles contra soldados irakies, y sólo se mandaron hospitales de campaña y cuerpos de protección a la sociedad civil irakí. Vamos, lo mismo que España hace con Afganistan.

Además, si las decisiones políticas que causan "sufrimiento" generasen terrorismo ¿por qué no hay terrorismo cuando se construye una nueva presa y hay que mover de sus casas a miles de personas? ¿por qué no hay terrorismo español contra Inglaterra por Gibraltar? ¿por qué las colonos norteamericanos no viajaron a Londres a masacrar civiles durante la guerra de independencia? ¿por qué los españoles no fueron a París a matar civiles durante nuestra guerra de independencia? ¿cómo es posible que las mil rencillas que surgen en política internacional entre Europa, Estados Unidos, Israel, China, Rusia, etc.. no terminen con gente inmolándose en restaurantes o autobuses?

Este último punto tiene, sin embargo, una oculta semilla de verdad. Occidente puede haber colaborado a fortalecer el terrorismo con erróneas decisiones políticas, pero no con las que los medios de comunicación nos quieren vender (apoyo a Israel, actuación o in-actuación en guerras, falta de ayuda a paises en vías de desarrollo...) . Mas adelante, cuando hable sobre lo que considero que sí son las causas del terrorismo volveré sobre este detalle.

Ante de pasar a hablar sobre las verdaderas causas del terrorismo quiero hacer una última reflexión. ¿Significa lo dicho más arriba que la pobreza, la fanta de integración o el sufrimiento no tiene nada que ver con el terrorismo? No, no significa eso. Algunos terroristas son pobres, algunos no están integrados, y a muchos les han lavado el cerebro con eso del "sufrimiento". Sin embargo estas tres situaciones no causan en sí mismas el terrorismo, aunque a veces lo acompañen.

Si las causas que nos han intentando vender tanto los medios de comunicación como los propios terroristas no son las correctas ¿qué mueve al terrorismo?

En realidad hay dos causas principales que están detrás de los movimientos terroristas. Puede ser que haya alguna más, pero considero que las dos siguientes son las más importantes.

  1. Fanatismo y utopía.

El terrorista, en su cabeza, tiene la razón. No sólo tiene la razón sino que no admite que exista ninguna otra razón distinta. No admite que exista gente que tenga opiniones distintas. No admite más forma de entender el mundo que su propia visión mesiánica y utópica. Cualquiera que hable o piense distinto es un "provocador".

El fanatismo siempre está inspirado por la utopía. Puede ser una utopía nacionalista, socialista, nacionalsocialista o islamofascista. Por amor a esa utopía esta permitido matar, destruir, suicidarse y aterrorizar. Cuando llegue el mundo utópico todos los crímenes que se hayan podido cometer, por muy horrible que sean, quedarán perdonados.

Al fanático le da igual ser pobre o rico, estar integrado o marginado, le da igual lo que pensemos de él o cómo le tratemos. Haga lo que haga la sociedad el fanático lo interpreterá o como una debilidad (si sirve para acercar la utopía) o como una amenaza (si sirve para alejarla).

Intentar apaciguar al fanático con buenas palabras, intentar que no se sienta molesto o insultado, intentar en suma contentar a quien no se puede contentar nunca no sólo es una pérdida de tiempo, sino que sólo sirve pare fortalecerle más.

  1. Falta de libertad

El fanatismo no aparece "en el aire" por que sí. Las fuentes de ideas fanáticas siempre comienzan naciendo en lugares del planeta donde no hay libertad. A partir de estos "semilleros del mal" se exporta la ideología terrorista a todo el mundo.

¿Cuándo una población puede considerar que no vive en libertad? Nathan Sharansky lo explica muy bien: "Hay libertad cuando un individuo puede exponer sus propias opiniones en la plaza pública sin temor al castigo o a represalias. No hay libertad cuando no se cumple esta condición"

¿Qué tiene que ver la falta de libertad con el terrorismo?

Hoy en día existe una profunda influencia de la democracia en todo el mundo. Incluso los países no democráticos y pseudodemocráticos sienten el empuje y la amenaza del ideario demócrata sobre ellos. La gente de todo el mundo vé como los países que disfrutan de la democracia viven mejor, en sociedades más humanas y más justas.

El tirano, para mantener su régimen, necesita mantener su poder por medio de la fuerza. Ahora bien, conforme las ideas del tirano chocan con las decisiones de los individuos (y es inevitable que eso ocurra) e imponga por la fuerza su criterio, el tirano se verá cada vez mas odiado por su propio pueblo. Durante un tiempo la fuerza servirá para aplastar ese odio al imponer el miedo, pero eso sólo sirve para que más y más gente se rebele. Al principio de forma sutil, ralentizando acciones que podrían servir al tirano en sus mandatos, y más adelante de forma más abierta (acudiendo a foros internacionales para denunciar los abusos, convocando manifestaciones, mediante huelgas de hambre, etc...)

Llega un momento que no hay suficiente fuerza como para obligar a todo el mundo a cumplir con el mandato del tirano. Antes de que esto suceda, el dictador siempre se saca de manga un as que le sirve al mismo tiempo para mantener su poder por la fuerza y para minimizar el efecto adverso de emplear la fuerza y el miedo contra sus subditos: canalizar el miedo hacia afuera, hacia un enemigo.

Da igual lo que haga Occidente para contentar al tirano, este necesita un enemigo. Necesita un enemigo tanto que le va la vida y el poder en ello. Todo el dinero, armas y apoyo que prestemos al tirano lo usará siempre contra nosotros. Hacia la comunidad internacional puede portarse como un "buen chico" que persigue el terrorismo e impide que un régimen islámico gobierne su pais. Pero de puertas para adentro el tirano sabe que necesita dirigir las iras de su sociedad contra Occidente, contra la democracia, contra nosotros.

De tanto repetir a su propia comunidad lo malos, lo horrendos, lo depravados que somos, al final la gente lo termina asumiendo como una verdad incontrovertible. Surge entonces el resentido, el fanático, aquel que nos odia tanto que es capaz volar un avión lleno de hombres, mujeres y niños mientras muestra una angelical sonrisa en los labios.

Al tirano le da completamente igual nuestras "decisiones políticas equivocadas", le da igual que entremos o dejemos de entrar en una guerra, le da igual que ayudemos mucho o poco o regular a los paises del tercer mundo. El tirano NOS NECESITA DE ENEMIGOS. Nada de lo que podamos hacer o decir servirá para aplacarle.

Antes dije que, sin darse cuenta, Occidente sí que ha cometido errores políticos que han servido para fortalecer el terrorismo. El error al que me refería es este: apoyar a los tiranos con la falsa idea de que es mejor estar en paz que en guerra con ellos, y que el Tirano puede garantizar la estabilidad y la seguridad mejor que la democracia.

¿Es mejor la paz o la guerra? Siempre es mejor la paz. Ahora bien, la paz con los tiranos nunca es duradera. Pretender apaciguar al tirano sólo sirve para que pueda inculcar más odio contra nosotros, creando más y más fanáticos. La paz con el tirano siempre degenera en guerra, y una guerra mucho mas cruenta que la que hubiera sucedido si Occidente se hubiera opuesto al tirano desde el principio.

Respecto a la relación de Occidente con los tiranos y de por qué una democracia garantiza mucho mejor la paz que una tiranía (¿alguien se ha preguntado porqué las democracias nunca se declaran la guerra entre sí?) recomiendo la lectura del libro de Sharansky "Alegato por la democracia".

Si habéis llegado hasta el final de este extenso artículo sólo puedo daros las gracias por vuestra paciencia. Sé que me he dejado muchas cosas en el tintero, pero tampoco quería alargarme mucho más.


27 julio 2006

 

Terrorismo: Negociación

CHAMBERLAIN

Gobierna Chamberlain con guante leve.
Espera apaciguar a los leones
mostrando que a la lucha no se atreve.

Repite en sus discursos los sermones
que ensalzan la quietud del camposanto,
ponzoña que seduce corazones.

Entrega los Sudetes al espanto,
servil indignidad de pordiosero,
vendiendo como un éxito su llanto.

Un pacto nos ofrece el embustero
regada con la sangre de inocentes.
Su rúbrica enamora al carnicero.

Acusa aquellos pocos que hay decentes
de orates, belicosos, irascibles
que piensan en batallas, en dos frentes.

De todas las mentiras imposibles,
querer sembrar la paz con deshonores,
produce tres simientes previsibles:
la guerra, la vileza y sus terrores.




Todos los hombres de bien quieren la paz. La guerra, el conflicto, la amenaza y el chantaje en todas sus formas son terribles y repugnantes. En particular, la guerra saca lo peor del género humano, lo más abyecto y primario.

Sin embargo la historia nos demuestra muchas veces que si para obtener una sensación de paz, la gente no se opone al terror con todas sus fuerzas y prefiere apaciguar a la bestia (sea esta un grupo terrorista o un dictador), el monstruo se hará cada vez más fuerte y más orgulloso. Tarde o temprano (más temprano que tarde) la ilusión de paz saltará como mil cristales rotos cuando la bestia se considere lo suficientemente fuerte como para seguir golpeando. Aquel que no tiene respeto por la vida humana nunca es un interlocutor válido para llegar acuerdos.

El deseo de paz está tan íntimamente ligado al hombre que es normal que las democracias busquen y exijan de forma natural la paz a sus gobernantes.

Pero muchas veces, la mayoría, se hace buena la máxima que dice "si quieres la paz prepárate para la guerra". La verdadera paz, la que no es sólo una apariencia superficial, no se logra claudicando por mucho que los medios de comunicación repitan elevados conceptos de "respeto", "tolerancia", "apuesta por la paz", "convivencia", "alianza", etc...

Todos esos conceptos son necesarios para vivir en paz pero no son suficientes. La verdadera apuesta por la paz pasa por oponerse a la tiranía, vencer el chantaje del terror y ser capaz de arriesgar la vida. El terrorista debe saber que no existe ningún callejón en el que pueda esconderse, la justicia siempre terminará encontrándolo. Debe saber que nunca, jamás, en ningún caso, bajo ningún concepto, logrará ninguno de sus objetivos mientras siga matando. Debe saber que tampoco los logrará como premio por dejar de matar.

La sociedad debe mandar un mensaje muy claro al terrorista: "abandona toda esperanza". Todas las acciones de la sociedad deben estar encaminadas a reforzar ese mensaje. Cualquier llamamiento a la paz por parte del terrorista debe ser respondido siempre con el mismo mensaje "Habrá paz cuando te rindas y la justicia actúe".

Mientras el terrorista piense que existe una minúscula posibilidad de obtener alguna de sus exigencias mantendrá su amenaza sobre la sociedad.

Mantener este nivel de compromiso por parte de la sociedad es muy cansado. La gente odia el terrorismo y por eso a veces prefiere entregarse a la esperanza ciega, a la vacía promesa de paz del asesino, antes de hacer frente al terrorismo con todas las armas morales que tiene: la democracia y la superioridad moral del estado de derecho.

Además, se corre un gravísimo riesgo si una "paz" con los terroristas incluye cláusulas que puedan ser entendidas como un pago por la paz. El riesgo es que otros grupos, potenciales terroristas, vean la debilidad del estado como un gesto de invitación para que comiencen a asesinar ellos también. Entonces habríamos cambiado una "paz" por otros mil terrorismos.

Lo que he dicho sobre el terrorismo también es exportable a la posición de la sociedad democrática con los dictadores. No hay paz posible con Hitler, ni con los de su ralea. Cualquier acuerdo económico o político al que se llegue con ellos es sólo una apariencia de paz, pero nunca será paz verdadera porque el dictador para mantener su dominio del terror sobre su pueblo siempre siempre necesitará enemigos.

Este último tema (la relación entre las democracias y las tiranías) es especialmente interesante y merece la pena tratarlo en un siguiente mensaje. Hoy quería centrarme en la relación entre la democracia y el terrorismo.

Entonces ¿por qué he utilizado un poema sobre Chamberlain? El lector inteligente se dará cuenta de por qué....


17 mayo 2006

 

Educación religiosa

GLOSA AL AMOR

Sin ti no sé qué hacer, yo no soy nada.
Sin ti la vida es llanto y amargura.
Tú sabes que me encuentro enamorada,
pues me has robado el alma en tu dulzura.

Amado, tú eres siempre tan esquivo
que ocultas siempre el rostro a mi mirada.
Sin ti no sé qué hacer, yo ya no vivo.
Sin ti no sé qué hacer, yo no soy nada.

Te busco por umbríos callejones
en medio de la noche más oscura.
Espero que tú nunca me abandones,
sin ti la vida es llanto y amargura.

Fuera de ti, ningún sosiego encuentro.
Tu amor hiere profundo, como espada,
que se ha clavado dentro, tan adentro...
tú sabes que me encuentro enamorada.

El día que aparezcas a mi lado,
será un día de dicha y de ternura.
No ignoras que mi amor has conquistado
pues me has robado el alma en tu dulzura.







Hoy quiero hablar de religión. En particular de la religión católica. El poema que traigo hoy aquí es un ejemplo de lo que hoy quiero exponer. No se puede comprender este poema si se intenta leer sólamente como un poema amoroso tradicional. Para entender el significado profundo y verdadero hay que saber un poco de religión. Este es un poema al amor de Dios.

Es común encontrar la opinión, entre personas inteligentes y sensatas, de que iglesia y estado deberían estar separados. Yo estoy de acuerdo con ellos. Entre estas personas hay quien da un paso más allá y opina que la asignatura de religión no debería existir en el currículo de los alumnos, o que si existe no debería ser evaluable, o que si es evaluable al menos debería existir la libertad de no recibirla.

Creo que es un error no recibir formación religiosa y pasare a explicarlo.

Parto de la premisa que la escuela está para formar hombres y mujeres del mañana; no para adoctrinar. Personas que comprendan el mundo que les rodea, que no sean fácilmente manipulables por el Poder y puedan aportar su energía y conocimientos a la comuidad.

Ahora bien, es imposible que un futuro hombre o mujer pueda estar bien formado y por tanto sea libre de elegir por sí mismo con conocimiento de causa si le despojamos del conocimiento del mundo que le ha tocado vivir.

En ese conocimiento del mundo forma parte inextricable el fenómeno religioso. En particular, en España y en el resto del mundo occidental la religión que ha conformado la historia (y por lo tanto, el cómo hemos llegado hasta aquí, errores incluidos) es la cristiana. En nuestro caso, la católica.

Me produce un gran estremecimiento pensar en una educación aislada de la formación sobre el cristianismo. A ningún padre sensato se le ocurriría prohibir a un colegio la enseñanza de las matemáticas, la filosofía, la historia o la literatura. ¿Por qué prohibir entonces la educación sobre la religión? No me lo explico sino como una reacción ignorante e inculta. Sin embargo, los padres tienen derecho a ser ignorantes e incultos si lo desean, y tienen el derecho a elegir la educación de sus hijos.

Pero sigue siendo un error negarse a la enseñanza de religión.

Es imposible entender el pasado, presente y futuro de Europa (y por consiguiente de occidente) sin saber nada de la religión cristiana y sus distintas vertientes (católica, protestante, ortodoxa, ...)

¿Cómo explicar a Bach, Mozart, Hendel, Beethoven y los grandes autores de música obviando el hecho religioso? ¿Cómo hablar de San de la Cruz, Santa Teresa, Lope de Vega, Calderón, Cervantes y otros grandes escritores sin hablar de la impronta cristiana? ¿Cómo estudiar la filosofía de Kant, Descartes, San Agustín e incluso de la Nietzsche y la de tantos y tantos grandes pensadores soslayando el pensamiento cristiano? (Hago un inciso: Nietzsche, con su profunda negación de la moral cristiana, en realidad estuvo siempre obsesionado con el hecho religioso cristiano; aunque fuera para negarlo. No se puede comprender a Nietzsche desconociendo la moral cristiana)

¿Cómo hablar de la declaración de derechos humanos que es una declaración eminentemente cristiana (todos los hombres son iguales... amaos unos a otros...)?

¿Cómo hablar de arquitectura, escultura, canto, teatro, etc... sin tocar la impronta cristiana?

¿Cómo poder hablar de la historia Europea sin hablar de religión, cómo? ¿Cómo explicar las luchas religiosas Europeas (malditas y fraticidas) sin saber nada de religión?

Y, más aun, ¿cómo criticar a la Iglesia Católica sin estudiar catolicismo?

Yo estoy a favor de que la asignatura de religión sea obligatoria. Es más, en los países de raiz católica debe ser una asignatura de religión haciendo hincapié en la religión católica (en los paises de raiz protestante debería estar más orientado a ver la religión protestante, etc...).

Sin embargo no estoy a favor que la asignatura de religión sea una asignatura proselitista. Debe estudiarse religión en las escuelas como una asignatura más: como las asignaturas de filosofía, literatura o como historia. Yo quiero que la religión-asignatura sea obligatoria, pero no quiero catequesis en las escuelas.

Para las catequesis ya existen las parroquias y allí sí que es optativo, sin evaluar y fuera del horario escolar.

Educación religiosa, sí. Evaluable también. Su conocimiento no es menos importante que la historia del arte, la literatura, la filosofía, el inglés o las matemáticas.

Pero claro; si se estudiara religión cristiana con profundidad y respeto, sin prejuicios y sin proselitismo, como cualquier otra asignatura quizá los jóvenes verían que, incluso con profundas sombras y momentos de la historia sangrientos y estúpidos, el pensamiento occidental, que bebe sus fuentes de la cultura grecorromana y de la judeocristiana es la mayor fuerza civilizadora que ha existido.

29 abril 2006

 

Sobre el relativismo

NO TODO ES RELATIVO

Ni todo es indudable, ni todo es relativo.
Existe el negro, el blanco, los tonos de color.
Qué fácil es creerse que el mundo en el que vivo
es sólo incertidumbre cargada de dolor.

Ignoro a las personas que, con hipocresías,
me dicen que no acepte ningún compás moral.
No creo en salva patrias, tampoco en los mesías
que dictan que es lo mismo hacer el bien y el mal.

No todo da lo mismo, ni todo es absoluto,
ni es víctima el verdugo cegado de obsesión.
No todo es despreciable, ni todo es impoluto,
ni todo es subjetivo en toda situación.

En este mundo loco, tan pobre de certezas,
existen pocas luchas loables de luchar,
mas quien las reconoce, le sobran las simplezas,
no sufre incertidumbre, su amor es su pilar.







Siempre he sentido una suerte de extrañeza filosófica ante el relativismo. Es tan súmamente sencillo demostrar que es falso que me parece increible ver a tantas personas que son defensoras acérrimas del mismo. Incluso entre las personas más razonables y sensatas hay gente que sigue defendiendo la máxima de "todo es relativo". Es más, los que piensan que tal idea no es cierta son raras aves que predican en el desierto.

Supongamos por un momento que efectivamente todo es relativo. Ahora bien, si tal cosa fuera completamente cierta habríamos llegado a una verdad absoluta (es decir, no relativa); la verdad absoluta que afirma que todo es relativo. Luego sería un contrasentido porque si todo es relativo acabamos de demostrar que no todo es relativo.

Por supuesto, tal y como dice el poema, casi todo es relativo. Sin embargo, en un mundo en el que todo fuera relativo no tendría sentido la moral, ni la ética, ni los conceptos de bien y el mal. Nada sería mejor que nada y sería imposible progresar en ningún ámbito de acción ni del pensamiento. No hay evolución alguna porque lo anterior no es peor que lo nuevo. No existe el concepto "peor" al estar todo sumido por la marea del relativismo.

¿Bueno o malo? Depende que quien lo mire ¿Mejor o peor? Depende ¿Progreso o retroceso? Depende.

La humanidad no habría progresado ni un ápice desde hace siglos:

¿Es bueno cuidar y proteger a los niños? Puede que sí, puede que no. ¿Es bueno rechazar la mentira y el odio? Depende...

Y podríamos encadenar esa cadena de "Depende" y "Quizás" y "Puede que si, puede que no" hasta el infinito.

El relativismo, como la duda metódica, es una poderosa herramienta de conocimiento. La falta de relativismo lleva al fanatismo, a la cortedad de miras, al maniqueísmo. Pero, como todo en esta vida, el relativismo también debe ser administrado con moderación.

Descartes proponía la duda como una herramienta, casi como una impostura: "Hagamos ver que dudamos de todo para alcanzar algún conocimiento del cual no tengamos duda". La duda de Descartes era un medio, no una meta. Descartes, al final de su razonamiento llegaba a verdades que eran indudables y no relativas.

El relativismo radical nos pone ante la duda contínua, sin principio ni fin. En vez de servirnos para interpretar la realidad que nos rodea desde un punto de vista flexible y prudente, se convierte en una cárcel del pensamiento.

¿Por qué ha tenido tanto éxito el relativismo? En mi opinión, por dos razones.

  1. Durante demasiado tiempo se ha caido en el absolutismo radical. Había demasiadas verdades inmutables y absolutas. Se llegó al maniqueísmo fácil y todo se interpretaba en función de unas pocas verdades simples. Por la ley del péndulo es normal que del maniqueísmo absoluto ahora estemos en el relativismo absoluto.
  2. La doctrina relativista es cómoda, fácil, no requiere largas y profundas reflexiones. Como todo es relativo, los conceptos de bien - mal carecen de sentido. No necesito juzgar mis actos después de realizados, todo lo que hago puedo interpretarlo como bueno porque mi juicio es tan bueno como el de cualquier otro. Me libera de la carga de sopesar mis acciones antes de realizadas, porque mis actos no pueden ser calificados como "de progreso" o "de retroceso" ya que ambos conceptos los he convertido en relativo. El hombre moderno odia juzgar y eso es bueno, pero sólo hasta cierto punto (otro día trataré este tema del odio a juzgar con más desarrollo). Es bueno ser flexible con el juicio a los demás y ser estricto (aunque comprensivo) con uno mismo. Lo malo (aunque es muy cómodo) es abstenerse de todo juicio.

Ahora bien, ¿qué verdades podemos considerar no relativas? Esa es una pregunta al mismo tiempo muy interesante y muy difícil de responder. Al menos he encontrado las siguientes.

  1. No todo es relativo (ya que si lo fuera sería un contrasentido como se ha demostrado anteriormente)
  2. Nada puede ser y no ser al mismo tiempo bajo el mismo respecto (primera ley de la lógica)
  3. Existe el yo. (Pienso luego existo)
  4. Existe el mundo. (El yo no está aislado en la nada)
  5. El yo actúa sobre el mundo.
  6. Cuando el yo actúa libremente (casi siempre, salvo que se esté bajo los efectos de drogas, o por condicionamientos psicológicos extremos propios del lavado de cerebro) sus actos tienen una carga moral.
  7. El hombre nace libre y no puede librarse de esta carga (de nuevo, salvo los supuestos contemplados en el punto anterior)

Existe un último punto que puede ser cierto, o puede no serlo. Tengo un convencimiento filosófico de que es cierto (que trataré con más profundidad en otro mensaje), pero me parecería igualmente razonable y válido que haya gente quien opine todo lo contrario.

  1. Existe Dios.

Uno de mis objetivos en la vida es conseguir ampliar estas verdades absolutas a un sistema de valores que pueda ser razonablemente adoptado de forma universal. Tal tarea no es sencilla, porque siempre que se trabaja en el terreno de lo "no absoluto" hay que procurar no caer en el radicalismo fanático del que cree tener la verdad absoluta en sus manos.

Mas o menos tengo algunos principios claros, pero me alargaría demasiado si profundizara ahora en ellos. Hoy quería hablar del relativismo y porqué creo que, aun siendo un sistema de pensamiento razonable (porque permite introducir flexibilidad, adaptabilidad y respeto en el discurso), si se cae en el relativismo absoluto se comete un error igual al que se cometía cayendo en el maniqueísmo absoluto.


23 abril 2006

 

La belleza

LA MODELO

Escuálido cadáver caminante,
grotesco espantapájaros enjuto
esclava de un autócrata absoluto
que rige tu salud cual hierofante.

Esperas que me hechice tu semblante,
los senos arrugados como un fruto
podrido, marchitado y diminuto,
la ausencia de la curva fascinante.

No quiero líneas rectas quebradizas,
prefiero elipses dulces y carnosas
que puedan amasarse en erotismo.

Me asusta que mi abrazo te haga trizas.
Prefiero las caricias voluptuosas,
pues la mujer es círculo y abismo.





No hay nada más relativo que la belleza. Cada época define sus cánones, y cada persona adapta ese cánon a su gusto particular. En sí misma, la búsqueda de la belleza no es una meta innoble. El hombre ha sido creado para perseguir un triple camino: lo verdadero, lo bello y lo bueno. Ese triple camino es, seguramente, la vía hacia la felicidad.

Como todas los objetivos que atraen al hombre, la búsqueda de la belleza puede convertirse en un verdadero infierno en la tierra. Otro día hablaré con más amplitud sobre esto pero, todo lo que es bueno tiene el potencial, precisamente por ello, de convertirse en malo. ¿Cuándo la persecución de lo bello se convierte en algo malo? Cuando la belleza se convierte en obsesión, y la lucha por mejorarse a uno mismo se convierte es una tortura para el cuerpo y la mente, entonces este objetivo se convierte en una meta maldita. Maldita porque, por mucho que se intente, la mente siempre puede pensar en algo más hermoso, más estilizado, más elegante. El cuerpo intenta adaptarse a un cánon corrupto porque ya no es fruto de la razón, sino de la frustración.

Posiblemente los griegos dieron con la definición de belleza más adecuada que exista. Vieron que lo bello es lo razonable. Lo razonable es lo sano. Un cuerpo sano, por tanto, es un cuerpo bello. Ahora esa medida de lo bello ha cambiado. Lo bello no es lo sano. Lo bello es lo delgado y esa definición contiene una semilla muy peligrosa.

Es cierto que, en nuestras sociedades avanzadas, la gordura es sinónimo de mala alimentación, sinónimo de una persona que no desea cuidarse. Este un sinónimo injusto porque en muchos casos la gordura no está causada por la alimentación mala, sino por el metabolismo. Ahora bien, si lo gordo lo hemos convertido en "no sano" y por tanto "no bello" lo escuálido es igualmente "no sano". No sé muy bien cómo es posible que esos cuerpos largos, quebradizos, cadavéricos, con los huesos marcados, se hayan convertido en una referencia de belleza. Lo que sí se es que llevan al sufrimiento a muchas personas que nunca podrán alcanzar esa meta.

Es terrible que, tallas normales, pertenecientes a personas sanas que viven en el mundo real, sean consideradas XL y por tanto no vendidas por muchas tiendas. Por supuesto las tiendas tienen todo el derecho del mundo a vender o no vender lo que les venga en gana. Los modistos pueden contratar a las modelos más esqueléticas que les apetezcan, y los anuncios pueden mostrar los cuerpos más delgados que existan. Nadie les niega eso.

Sin embargo, si ellos tienen el derecho de mostrar un mundo imposible de cuerpos inanes, yo también tengo el derecho a decirlo.

Me gustan las mujeres con curvas, con senos, con piernas redondeadas, con brazos carnosos, con rostros amables y redondos. No me gustan las muñecas de madera, rectas, demacradas, de mirada afilada, caminar arrogante, rodillas nudosas y hombros huesudos.

Y sé que, como yo, muchos hombres piensan igual.

Dicho lo cual, debo decir que cada uno es muy libre de sacrificar su salud y su vida por la razón que sea. Pero si lo hacen, que por lo menos merezca la pena.

17 abril 2006

 

La Poesía es la Clave

Bienvenidos a La Poesía es la Clave. Este es un espacio a medio camino entre la poesía y la reflexión. De forma periódica, al menos una vez a la semana, iré públicando poesías. La mayoría serán mías pero me reservo el derecho a poner poemas de otros autores si me sirven como clave.
Las poesías son La Clave. Eso significa que utilizaré las poesías como una llave para abrir un tema de conversación específico. A veces serán temas políticos, a veces morales, a veces filosóficos, a veces religiososos y a veces, por qué no, temas intrascendentes.
Los temas abiertos podrán ser respondidos por aquellas personas que lo deseen. Sólo pondré una norma y una recomendación.
  1. La norma es muy sencilla: nada de malos modos, insultos o descalificaciones personales. Este es un espacio de poesía y reflexión, no una reunión de vecinos chillones y malencarados. Se puede estar en desacuerdo conmigo o con otros escritores, se puede estar profundamente en desacuerdo, pero siempre hay que mantener los modos.
  2. La recomendación es no menos simple: intentar evitar en la medida de lo posible los "off-topics" (perdón por el anglicismo). Se considera off-topic cualquier mensaje que no esté relacionado con el tema a tratar. Por ejemplo, si se está hablando del aborto, un off-topic sería "Venga, Paco, quedamos para tomar unas birras". Este tipo de mensajes es mejor decírselos directamente a Paco por SMS.

La mayoría de los blogs que conozco son lugares mas bien tranquilos, así no creo que nunca deba moderar los comentarios que aquí se viertan. Considero, no obstante, que sentar las reglas del juego de La Poesía es la Clave desde el principio es un necesario acto de sinceridad.


Esta página es cortesía de Blogger. ¿La tuya no?